Nuestro equipo
LIVANO nació de un grupo de diseñadores, tejedoras y gestores culturales que querían demostrar que la moda puede ser lenta, local y transparente. Hoy somos un equipo pequeño, pero cada integrante aporta una mirada distinta sobre lo que significa producir con cuidado.
Dirección creativa y diseño de colecciones
Formada en diseño textil, trabajó durante ocho años en talleres de indumentaria antes de fundar LIVANO. Es quien define las paletas de color de cada temporada y elige los tejidos que llegan a nuestras colecciones cápsula.
Producción y vínculo con talleres
Es el puente entre LIVANO y los pequeños talleres locales. Coordina tiempos de entrega, controla la calidad de cada lote y visita personalmente a cada artesano para asegurar condiciones de trabajo justas y materiales certificados.
Comunicación y atención al cliente
Se encarga de que cada producto cuente su historia: materiales, proceso de elaboración y cuidados. También responde las consultas sobre envíos y regalos personalizados, con el mismo trato cercano que tenemos en el taller.
Tejido a mano y muestras
Tejedora con más de quince años de oficio, es la responsable de desarrollar los puntos y texturas de nuestros accesorios. Cada muestra que sale de sus manos se prueba, se corrige y recién entonces se comparte con el equipo de producción.
Logística y envíos
Organiza el despacho de pedidos a todo el país y coordina el embalaje con materiales reciclados. Conoce cada punto de la cadena de distribución y trabaja para que los plazos de entrega sean claros desde el momento de la compra.
Joyería de autor y complementos
Diseñadora de joyería con enfoque en piezas unisex y materiales de origen local. Investiga técnicas de fundición y ensamblaje que minimicen el desperdicio, y colabora directamente con pequeños estudios metalúrgicos de la región.
12
talleres locales con los que trabajamos de forma estable
6
años de trayectoria en moda sostenible
100%
de las piezas con información verificable de materiales y origen
Colaboraciones
LIVANO no es una marca aislada: cada colección nace de acuerdos estables con pequeños talleres locales, estudios de diseño y productores de fibra orgánica. Estas son algunas de las manos que hacen posible lo que vestís.
Taller Tejido Sur
Bahía Blanca · Tejido a mano
Especialistas en punto y crochet con lana de oveja local. Trabajan series cortas y reponen piezas según temporada, nunca por encargo masivo.
Estudio Fibras Vivas
Córdoba · Algodón orgánico
Cultivan algodón sin agroquímicos y lo transforman en telas de gramaje medio. De ahí salen nuestras remeras y camisas básicas.
Cueros y Cestería Ruca
Mendoza · Fibras naturales
Bolsos y canastos tejidos con junco y mimbre cosechado en la zona. Cada pieza lleva una etiqueta con el nombre de quien la armó.
Joyería Alquimia
Mar del Plata · Metal y piedra
Diseño de autor con plata reciclada y piedras semipreciosas locales. Producción limitada de 20 unidades por modelo.
Tintorería Raíz
Salta · Tintes vegetales
Tiñen hilos y telas con corteza, hojas y raíces de la región. Los tonos tierra y terracota de nuestras colecciones salen de su taller.
Confección Mano Común
Buenos Aires · Costura final
Equipo de costureras que ensambla y termina cada prenda. Controlan costuras, botones y etiquetas antes de que el producto viaje a tu casa.
Nuestra red
Son seis talleres activos en 2025, con un total de 34 personas trabajando en producción directa. Ninguna pieza se subcontrata fuera de esta red.
Nuestra misión
LIVANO nace de una convicción simple: la ropa que usamos puede contar una historia distinta. Trabajamos con pequeños talleres locales que tejen, cosen y diseñan cada pieza con materiales nobles y procesos transparentes. No buscamos producir más, sino producir mejor.
Usamos algodón orgánico certificado, fibras vegetales y tintes naturales de baja carga química. Cada materia prima se elige por su impacto ambiental reducido y por la comodidad que ofrece al usarla día a día.
Colaboramos con tejedoras y artesanos de la región que mantienen técnicas tradicionales. Cada accesorio lleva el tiempo de quien lo hizo, y eso se nota en el acabado, la textura y la durabilidad de la pieza.
Diseñamos colecciones cápsula pensadas para combinar entre sí y durar varias temporadas. Apostamos a la versatilidad antes que a la cantidad, para que cada compra sume valor real a tu día a día.
Cuando elegís una prenda LIVANO, no solo llevás una pieza bien hecha. Estás sosteniendo un circuito de producción más justo, donde el precio refleja el trabajo real de quienes participan y donde el cuidado del entorno no es una promesa de marketing, sino una práctica cotidiana.
Queremos que cada cliente sienta que su compra tiene coherencia: saber de dónde viene la fibra, quién la transformó y cómo cuidarla para que acompañe muchos años. Esa transparencia es la base de nuestra forma de trabajar.
Nuestra historia
Desde el primer taller en Bahía Blanca hasta la tienda online que recorre todo el país, cada etapa de LIVANO se construyó con la misma convicción: la moda puede ser lenta, local y honesta. Estos son los hitos que marcaron nuestro rumbo.
2018
El origen
Empezamos con una mesa de trabajo y tres artesanas locales que tejían accesorios con algodón orgánico. La primera colección fue de doce piezas, todas numeradas a mano. Vendimos cada una en ferias de la ciudad y entendimos que había un público buscando algo distinto.
2020
La decisión
Dejamos atrás los materiales convencionales y firmamos acuerdos directos con dos productores de algodón orgánico del norte argentino. Fue una decisión que encareció los costos, pero también definió nuestra identidad. Desde entonces, cada prenda declara el origen de su fibra.
2022
El crecimiento
Sumamos seis talleres colaborativos en distintas provincias y lanzamos el envío a todo el país. El catálogo creció con bolsos de fibras naturales, joyería de autor y piezas para el hogar. Mantuvimos la producción en lotes pequeños para no perder el control de calidad ni el trato cercano con cada taller.
2024
El presente
Lanzamos el sistema de colecciones cápsula de temporada y el servicio de regalos personalizados con envoltorio reutilizable. Hoy trabajamos con más de veinte artesanos y cada pieza incluye una ficha con materiales, proceso de elaboración y cuidados. Seguimos siendo un equipo pequeño, pero con una red grande de manos expertas.
La producción responsable no es una etiqueta que se declara, sino una práctica que se sostiene todos los días. Aprendimos que la transparencia sobre nuestros límites —tiempos de producción, stock reducido, precios justos— genera más confianza que cualquier promesa de abundancia. Cada decisión que tomamos busca equilibrar el diseño, el trabajo artesanal y el impacto real en las comunidades que nos acompañan.